JUBILACIONES


donantonio
por Antonio
GARCÍA ROMERO,
profesor del departamento
de Lengua y Literatura


Antonio García
Palabras en el acto de jubilación.








"Todo parte de esa apasionante voluntad de disfrutar con la aventuradel conocimiento y de la interpretación de todo aquello que nos rodea."








"La educación es el mejor instrumento para comprender el mundo actual y la principal vacuna para combatir sus males."


















"Contemplaremos por las noches las estrellas, regaremos los arbolitos y el huerto, ejerceremos de abuelos y malcriaremos a nuestros nietos,..."
     En catorce meses se han jubilado siete compañeros. Don Antonio Espejo, Doña Carmen Lovera, Don Manuel Delgado, Don Juan Romero, Don Antonio García lo hicieron en el curso 2013-2014. Don Antonio Vizcaíno y Doña Mª Luisa Sánchez lo hicieron en primer cuatrimestre de este curso.

     Hemos tenido dos comidas de despedida, una en junio y otra en diciembre. La revista del curso pasado recogía las entrevistas a alguno de ellos. En ésta entrevistamos a otros y recogemos sus palabras de despedida. Por ello les hemos dedicado la portada, la editorial, y la primera parte de éste número.



     Buenas tardes, queridos compañeros.

     En primer lugar, os debo dar las gracias por esta consideración hacia nosotros y reconoceros por vuestro apoyo en una ocasión tan especial: por una parte, muy esperada y "jubilosa" y, por otra, de sentimientos muy desiguales y hasta antagónicos que fluyen por mi mente.

     Han sido casi 37 años dentro y fuera de las aulas y esta experiencia implica muchos matices:antoniocomiendo muchas vivencias, muchos teatros, muchas expectativas, muchas ilusiones y muchos sueños, muchos viajes de estudio, muchos aciertos y muchos desaciertos, muchos encuentros y desencuentros: "confieso que los he vivido", como diría Neruda.

    

     Asimismo, han evolucionado muchas circunstancias: han desaparecido los ceniceros en la mesa del profesor, la posibilidad de fumar los alumnos en el pasillo, la distante y desafiante tarima,... También han mudado muchos planes de estudios, muchas leyes orgánicas, reales decretos y decretos,... pero, en esencia, todo permanece igual: un profesor competente, unos alumnos motivados y el esfuerzo por aprender unas materias en un primer momento y la necesidad vital de profundizarla posteriormente. En resumen, cambian las leyes, las metodologías, los medios técnicos, las relaciones de profesores y alumnos,... pero, al final, todo parte de esa apasionante voluntad de disfrutar con la aventura del conocimiento y de la interpretación de todo aquello que nos rodea: lo que en términos bíblicos sería penetrar en "El árbol de la ciencia".

     Hoy es más primordial que nunca la formación: en este mudo global cada vez más complejo, insolidario e injusto, constituye la mejor arma para proteger la libertad y la actitud crítica ante la avalancha informativa de los medios de comunicación y la cada vez más sutil manipulación política, económica, ambiental, religiosa,... La educación es el mejor instrumento para comprender el mundo actual y la principal vacuna para combatir su corrupción, su mala educación, su violencia, su competitividad, su injusticia, su explotación, su ignorancia,... en suma, su falta de unos valores éticos fuertes que presidan y armonicen las relaciones entre los hombres.

     Ya se que nuestro quehacer nos parece, a veces desagradecido, ingrato e incomprendido pero, también es un lujo en los tiempos que corren que debemos apreciar: trabajamos en lo que nos apresiona, enseñamos aquello en que nos hemos isntruido, nuestra faena se desarrolla en el pueblo y centro que hemos decidido, nos mantiene más jóvenes en contacto con los alumnos, el clima del centro es cordial, nuestro sueldo es muy digno, nuestros pupilos aún enteros y arraigados, realizamos una labor, a veces rutinaria, pero, otras veces trascendente.

     Pero dejemos la educación, la profesión y otros asuntos del pasado y hablemos del presente y el futuro que es lo que me interesa ahora, ya que parodiando al amigo Quevedo "Soy un fue, un será y un es..." alegrado. Ahora, liberado de la prisa, de los tiránicos horarios y la puntualidad, haré con más sosiego otras cosas: leeré mucho más, oiré más música, cuidaré de ovejas, gatos, gallinas y perro, reflexionaré sobre menudencias; dispondré de más tiempo, por ejemplo, para las visitas cada vez más asiduas al urólogo en la reparación de las cañerías y la próstata. Pero, también, me harán "corredor de bolsa", "estudiante de árabe", transeúnte por la ruta "colesterólica" para rebajar los lípidos. Viajaremos con el inserso y con el que sea, contemplaremos por las noches las estrellas, regaremos los arbolitos y el huerto, ejerceremos de abuelos y malcriaremos a nuestros nietos, ... como veis toda una agenda muy completa, variada y colorista pero, eso sí, ... toda... ella... ejecutada... con... mucha... calma.

     Para terminar, y dejando aparte estas ironías, doy un fuerte abrazo a los compañeros que se "fueron" brutalmente, a lso precursores del centro que ya se jubilaron, a los amigos que se trasladaron a otros institutos y a todos vosotros que os encontráis en este almuerzo: ha sido un privilegio y un placer haber convivido con todos durante tantos años.

     Gracias y hasta siempre.
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