OPINIÓN

                                                                                 
 ANOREXIA

                                                                                     ESPEJISMOS

por María Luna GÓMEZ,
 de 2º de bachillerato B

   A pesar de toda la evolución humana, de todos los avances y de todos los descubrimientos, no comprendo como aún no hemos sido capaces de hallar la forma de combatir una de las enfermedades que más afecta hoy en día a los jóvenes de todo el mundo, la anorexia.
   Y quién la sufre no la ve como una enfermedad en sí, sino como el método más eficaz para tener el cuerpo que siempre a soñado. Comienxa como un simple sueño, ves todas esas famosas con el cuerpo perfecto, aquel que siempre quisiste tener, con el tiempo la obsesión aumenta, dejas de comer, todo te provoca repulsión y lo único que quieres es adelgazar.
   Psicológicamente el problema es mayor aún  porque ni siquiera te das cuenta de la realidad. Te miras al espejo y lo único que ves es un cuerpo grueso, que detestas y del que te quieres deshacer. Ya no te compras ropa por miedo a que no te quede bien y poco a poco dejas de salir para no sentir vergüenza o que los demás no te vean como la gorda de la clase.
   Nada te importa, tu único objetivo es hacer que los demás se fijen en ti, que te vean guapa y que te acepten, pero de los que no eres capaz de darte cuenta es de que tus amigos y tu famila se preocupan por ti, que para ellos no eres esa chica gorda que tu ves en el espejo, sino esa chica perfecta que no necesita cambiar su físico para deslumbrar.
   Sin embargo, crees que nadie te entiende. A pesar de que los demás se dan cuenta de como los huesos se te marcan, tú sigues viendote gorda, te pesas repetidas veces a lo largo del día esperando haber mejorado, pero tu peso apenas varia, te enfadas, te sientes impotente por no poder cambiarlo y recaes de nuevo.
   Una de las cuestiones que más preocupa a la sociedad es qué la provoca. Aunque el problema de la anorexia se suele justificar con la depresión, la situación en casa o el cambio en la adolescencia, su verdadero comienzo se sitúa en la aparición de la moda, donde los medios de comunicación aprovechan para inculcar un modelo de belleza que se basa en tener un cuerpo delgado o más bien desnutrido como sinónimo de belleza y éxito. Todas aquellas jóvenes obligadas a pesar unos escasos 30 kilos para poder entrar en un vestido y desfilar en una gran pasarela . Y sí, será el trabajo de sus sueños, pero ¿acaso perece la pena ser humillada de esta manera ante millones de personas que lo único que sienten es lástima por ellas? Lo que yo me pregunto es de qué nos sirve sufrir de dicho modo para ganarnos la vida, si al mimno tiempo nos la estamos quitando. Y es que es increible como hemos podido pasar de preocupaciones como la vejez, la crisis o la violencia a preocuparnos por algo que lo único que está haciendo es acabar con la dignidad de los adolescentes.
   No quieres darte cuenta pero, con ayuda, puedes abrir tu mente y descubrir lo que es la realidad, esa que tu ojo, por culpa de tu imaginación, te impedía ver.
   Lo importante es tener a alguien que te haga ver que la belleza no consiste en tener un cuerpo bonito, sino que la verdadera belleza se encuentra en el interiror y quien de verdad te valore, sabrá verlo. Sigues pensando que al bajar de peso se resolverán todos tus problemas, pero no es cierto.
   La comida nos sirve para vivir, y aunque no hay que vivir para comer, tampoco vivvimos para lastimar nuestro cuerpo, sino para apreciarlo y saber que somos algo más que una simple imagen, que debemos valorarnos y amarnos por lo que somos, no por lo que vemos reflejado.
   Es fácil comprender que es un modo de desahogarse o de expresar la rabia, pero, no obstante, es la mejor forma de hacerlo.
   Debemos reconocer que sufrimos una enfermedad y que si no buscamos ayuda podríamos caer en algo peor. Darnos cuenta de que no estamos solos, que nuestros seres queridos nos respaldan y harán todo lo que esté en sus manos para ayudarnos a salir de esa situación.
   Un gesto realmente conmovedor y solidario por parte de fotógrafos y del creador de Barbie es la adaptación de esa muñeca con un cuerpo imposible de conseguir, a las medidas más o menos reales o comunes entre las mujeres, con el objetivo de que las niñas no se avergüencen de sí mismas y estén cómodas con su cuerpo. Eso, aunque a algunos les parezca insignificante, servirá de motivación a muchas mujeres y adolescentes que sufren ese trastorno, logrará que abran los ojos y se den cuenta de que lo más importante no es el cuerpo, que no vivimos para exhibirnos i para ser las más perfectas, sino para ser nosotras mismas.
   Sabemos que es difícil, que parece imposible pero... ¿acaso no merece la pena intentarlo?



volver
 
  


"Debemos reconocer que sufrimos una enfermedad y que si no buscamos ayuda podríamos caer en algo peor."



















"No vivimos para exhibirnos ni para ser las más perfectas, sino para ser nosotras mismas."