JUBILACIONES


      jose           Palabras para Antonio Vizcaíno Alcaide




por José
JIMÉNEZ DAZA,
profesor de Ciclos Formativos
    Buenas tardes.
  
     Por antigüedad como compañera de Antonio Vizcaíno, que no por más edad, le corresponde a Mª José ocupar este atril, pero mis compañeros han querido que sea yo. Así que en nombre del Departamento aquí estoy. La verdad es que no me importa, porque hablar de Antonio como compañero del Departamento Administrativo de la Rama Administrativa y Comercial, del Departamento de Comercio, del Departamento de la Familia de Administración y del Departamento de la familia de Administración y Gestión ( Y esperemos que ya no nos cambien más veces el nombre) y hablar de él como persona es fácil.
 
    No voy a descubrir nada que ustedes que sepan de Antonio, pero sí que voy a enumerar algunos calificativos que creo que definen su forma de ser. Antonio es un hombre tranquilo, trabajador, ordenado, meticuloso, preciosista, ( Pueden preguntarle sobre algo de lo que haya sido responsable, del dónde, del cómo, de cuándo, de cuánto, de quién o de qué se tratara; va y te lo dice); es un hombre paciente, prudente, riguroso, generoso, apaciguador, integrador, con una gran capacidad organizativa, calculador,... Podría continuar, pero esto sería eterno, pues son muchas las virtudes que le caracterizan. Pero además también es un socarrón, hasta tal punto que en muchas ocasiones no sabes si está hablando en serio o en broma.

    Bien, pues con esa capacidad organizativa y de trabajo que digo que tiene, y por haber estado involucrado en distintas directivas, le tocó llevar a cabo los grandes cambios en el instituto de Pozoblanco: el traslado de la Sección delegada de FP de la calle San José al Instituto de Formación Profesional, que más tarde se llamaría " Antonio Mª Calero". Las reformas del IES Los Pedroches...Todas estas gestiones realizadas con el máximo cariño, desvelo y buscando el bien de la comunidad pocas veces son reconocidas por los estamentos que deben agradecer y en algunas ocasiones incluso dejan huellas poco recofortantes. Quizás el mejor reconocimiento para Antonio sea la satisfacción personal de haberlo realizado positivamente, entregándose por completo en cuerpo y alma en cada una de esas situaciones, habiéndolo hecho de manera generosa, callada y silenciosa, pero enormemente efectiva, de la misma manera que llevó a cabo toda su actividad docente.

    Cuando fuimos desembarcados del IES Antonio Mª Calero y nos acogieron en los Pedroches, en algún momento a Antonio se le pasó por la cabeza cambiar de especialidad. Menos mal que no lo hiciste. Nos hubieras privado de haberte tenido entre nosotros todos estos años. Así que GRACIAS.

    El famoso escritor irlandés Jonathan Swift, el autor de los viajes de Gulliver, decía: Todo el mundo quiere vivir largo tiempo pero nadie quiere llegar a viejo. Y es que el término viejo resulta desagradable. Se ha empleado muchas veces con carácter peyorativo, incluso como insulto. Y, sin embargo, es mucho llegar a viejo, porquew la vejez es un estado que se alcanza si uno vive lo suficiente, y si no, apaga y vámonos, nunca mejor dicho. Hoy tratamos de disimular esta expresión con el término miembro de la tercera edad. Pedro Muñoz, nuestro compañero, dice que no se debe utilizar el término viejo sino el de experto. Bueno, pues Antonio nos deja, deja el Instituto, porque ya tiene la experiencia suficiente como para jubilarse y, aunque lo parezca, esto no es una despedida, porque las despediddas suelen ser tristes, y hoy celebramos con alegría que ha culminado una etapa de su vida dedicada a la educación, durante tantos años, donde cada día, con ahínco, constancia y tesón logró grabar en la mente y corazón de sus alumnos el ímpetu necesario para enfrentarse a los desafíos que la vida les impone tarde o temprano.

    Así, pues, Antonio, puedes ahora retirarte tranquilo de las aulas en las que dejaste gran parte de tu vida, con la satisfacción del deber cumplido, y puedes estar seguro también de que todos aquellos que nos vimos influidos por tu persona nos quedamos con una imagen tuya llena del cariño y de la ternura que siempre nos dispensaste, así como la paciencia, la tolerancia y el respeto con todos nosotros y con tus alumnos, a los que en todo momento acostumbradas a llamar de usted.

    No sé la Administración agradecerá tus servicios. Creo que si los alumnos estuvieran aquí me consta que sí lo harían, pero como no están, somos nosotros los que te agradecemos tu tiempo, tu reponsabilidad, tu trabajo, todos estos años de compañero. ¡ GRACIAS POR TU DEDICACIÓN Y ESFUERZO! ¡Te vamos a echar de menos! Qué digo, ¡te echamos de menos ya! Echamos de menos tu orden, echamos de menos tus socarronerías, tu esquemas, tus pizarras maravillosas, con esa caligrafía perfecta, repletas de información, en la que cabía el diario, el mayor, el balance de comprobación, la cuenta de resultados y porque no te propusiste meter la memoria, que sino también la hubieras puesto. Todavía me pregunto si te preparabas en casa la distribución de la pizarra para que no hubi9era rincón sin escribir caligráficamente y además de forma perfectamente ordenada.

    Te has ganado un tiempo de júbilo, un tiempo sin obligaciones educativas, un tiempo en el que únicamente tú decidirás qué hacer con él y cómo lo quieres vivir. Desde aquí lo único que podemos desearte es que la salud sea una constante en tu vida y en la de todas aquellas personas que te rodean, para que puedas disfrutar mucho tiempo de esta nueva etapa.

    Yo, por mi parte, no debería alargar más esto. Debo terminar siguiendo el consejo del Rey de Castilla y León, Alfonso X el Sabio, el fundador de la prosa castellana, quien decía en una de las leyes de Partidas que: "el que mucho fabla no se puede guardar de no yerrar y el mucho hablar faze envilecer las palabras".

    Así que, Antonio (y para ti también Mª Luisa) te deseo, te deseamos de corazón una feliz jubilación en la que llenes la vida de muchos AÑOS y sobre todo llenes los años de mucha VIDA.

luisa

flecha
Arriba







"Cada día, con ahínco, constancia y tesón logró grabar en la mente y corazón de sus alumnos el ímpetu necesario para enfrentarse a los desafíos que la vida les impone tarde o temprano".





"Puedes ahora retirarte tranquilo de las aulas en las que dejaste gran parte de tu vida, con la satisfacción del deber cumplido".





"Te deseo, te deseamos de corazón una feliz jubilación en la que llenes la vida de muchos AÑOS y sobre todo llenes los años de mucha VIDA".