VIAJES Y EXCURSIONES



 por Víctor Manuel
  LÓPEZ FERNÁNDEZ,
  de 3º de ESO A


Excursión 3º y 4º ESO Bilingüe a Londres: un viaje para el recuerdo













"Fue un viaje repleto de experiencias posiblemente irrepetibles, grandes momentos con nuestros amigos y vivencias que han quedado guardadas en nuestros recuerdos y que nunca olvidaremos."
Los alumnos de ambas clases estábamos muy ilusionados con el viaje, para muchos era la primera vez que viajaban al extranjero (además de Gibraltar, donde ya habiamos estado las dos clases dos años antes). Fue un viaje repleto de experiencias posiblemente irrepetibles, grandes momentos con nuestros amigos y vivencias que han quedado guardadas en nuestros recuerdos y que nunca olvidaremos. Nos aguardaban cuatro días alucinantes,  del jueves al domingo,y uno de los momentos con más nerviosismo para algunos, entre los que me incluyo, fue subir por primera vez en un avión. Londres es una ciudad inmensa. Atravesamos un sinfín de edificios y calles para llegar a la City, el centro de la capital británica, donde recogimos a una guía que nos fue señalando los lugares turísticos más importantes y su historia, a medida que recorríamos en autobús la metrópolis, parando a tomar fotos de estos sitios clave. Por la tarde, llegamos al Royal National, el hotel en el que íbamos a hospedarnos. En este hotel, en mi opinión, la buena comida en general brillaba por su ausencia, aunque no comimos demasiado mal, teniendo en cuenta que estábamos en Inglaterra, país que no destacaba por su gastronomía.
El viernes hicimos una visita al Museo Británico, allí uno puede encontrar cualquier cosa, desde momias egipcias hasta salas dedicadas a la Segunda Guerra Mundial. Aunque allí hay tantas exposiciones que se necesitan varios días para ver todo. Al salir, paseamos por Oxford Street. En esta calle, hasta arriba de tiendas, nos aseguramos comprar recuerdos del viaje o regalos para nuestros familiares. Por la tarde, para alegría de muchos seguidores de esta famosa saga, entre los que me incluyo, fuimos a los estudios de Harry Potter. para aquellos que no son seguidores esta visita tal vez les resultaría algo aburrida, pero para mí fue, en cierto modo, como volver a la infancia. Pudimos ver muchos objetos, decorados y maquetas de la que es la más exitosa franquicia cinematográfica de todos los tiempos. Lo negativo de esta parte de la excursión fue el elevado precio de las camisetas, varitas u otros souvenirs, y solo unos pocos tuvieron la suerte de llevarse algo. De noche, anduvimos por las calles londinenses, acompañados de mi primo, que lleva ya un tiempo viviendo allí. Con él estuvimos en Piccadily Circus, Trafalgar Square y sus enormes leones, y por supuesto el Big Ben, igual de fantástico tanto de día como de noche. Caminamos a orillas del río Támesis antes de volver al hotel. Aquel fue sin duda el día más agotador de la excursión, pero eso no nos impidió charlar hasta tarde con nuestros compañeros en las habitaciones, pasillos y gastarnos alguna que otra broma.
El sábado dejamos Londres para ir a Oxford, donde vimos algunas partes de su universidad tan conocida alrededor del mundo, junto a otro guía. Más tarde, visitamos la pequeña localidad donde nació  Shakespeare,  Stratford, con sus antiguas casas y sus teatros.
Finalmente llegó el domingo, el último día. Hicimos las maletas y las guardamos en el hotel para volver a recogerlas antes de ir al aeropuerto. Por la mañana, subimos a la gigantesca noria, el London Eye, desde allí tomamos muchas fotos de skyline de la ciudad, pero las cabinas se movían muy lentamente. Nos detuvimos un rato en St James Park y estuvimos por último en Covent Garden.
De regreso a España, estoy seguro que todos quisimos volver de nuevo a Inglaterra y pasar otros días igual de geniales, pero nos quedamos con los momentos vividos y ese tiempo entre amigos.


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